Aplicaciones en oftalmología (PRP / PRGF)
El plasma rico en plaquetas (PRP), también llamado PRGF (plasma rico en factores de crecimiento), es un producto obtenido de la propia sangre del paciente. Se extrae una pequeña muestra, se centrifuga en el laboratorio y se separa la fracción del plasma con mayor concentración de plaquetas.
Las plaquetas contienen factores de crecimiento y proteínas que el organismo utiliza naturalmente para reparar tejidos. Al concentrarlos y aplicarlos en el ojo, se busca estimular la regeneración de la superficie ocular.
Es un producto autólogo: proviene de su propia sangre, no de un donante. Por eso no genera rechazo ni reacciones alérgicas, y no contiene conservantes.
Su indicación principal está en la superficie ocular, donde aporta los componentes biológicos que las lágrimas artificiales convencionales no tienen:
| Forma de uso | ¿En qué casos se emplea? |
|---|---|
| Colirio (gotas) | Ojo seco moderado a severo, síndrome de Sjögren, ojo seco que no responde a lágrimas artificiales convencionales. |
| Colirio en superficie ocular | Defectos epiteliales que no cierran, úlceras corneales persistentes, queratopatía neurotrófica, recuperación posquirúrgica. |
| Inyección periocular / palpebral | Tratamiento de la disfunción de las glándulas de Meibomio y rejuvenecimiento de la piel periocular. |
Extracción: se toma una muestra de sangre, como en un análisis de rutina.
Preparación: la sangre se procesa y se centrifuga en condiciones estériles para obtener el plasma y fraccionarlo en frascos gotero.
Entrega y conservación: los frascos se conservan en freezer; el que está en uso se mantiene en la heladera. Se le indicará por escrito la frecuencia de aplicación, habitualmente varias veces al día.
Duración del tratamiento: los ciclos suelen extenderse por semanas o meses, con controles periódicos para evaluar la respuesta.
Compuesto biológico propio: sin rechazo ni conservantes irritantes.
Aporta factores de crecimiento y proteínas que favorecen la reparación del epitelio corneal.
Buena tolerancia, incluso en pacientes con superficie ocular muy inflamada.
Puede combinarse con otros tratamientos del ojo seco sin interferir con ellos.
El PRP es un tratamiento complementario, no reemplaza al control oftalmológico ni a las medidas de base del ojo seco (higiene palpebral, compresas tibias, control ambiental y tratamiento de la causa de fondo). Los resultados son progresivos y requieren constancia en la aplicación.
No todos los pacientes son candidatos: ciertas alteraciones de la coagulación, infecciones activas o enfermedades hematológicas pueden contraindicarlo. Su oftalmólogo lo evaluará en la consulta.
Consúltenos por una evaluación de superficie ocular. Nuestro equipo le explicará el procedimiento completo, la duración estimada del tratamiento y los cuidados necesarios.
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